Andrea Fuentes: Chile cambió, ¿están las marcas realmente conectando?
- Escrito por Publimark
Cofundadora de E-Volt Comunicaciones escribe sobre el cambio en los consumidores y las consecuencias para las marcas.
Chile ya no es el mismo de hace algunos años. Hoy vemos un consumidor más cauteloso, más informado y mucho más consciente de sus decisiones. En un entorno donde el gasto se piensa más y la confianza no se regala, las marcas enfrentan un desafío clave: dejar de hablar y empezar a conectar.
Y los datos lo respaldan. Según Ipsos, el 2025 comenzó con niveles de confianza del consumidor aún debilitados, reflejando un ánimo más prudente que en años anteriores. A esto se suma lo que muestra Kantar: el consumo no ha desaparecido, pero sí cambió. Hoy es más racional, más selectivo y enfocado en el valor.
Es decir, el consumidor no dejó de consumir. Cambió la forma en que lo hace. Sin embargo, muchas marcas siguen comunicando como si nada hubiera pasado. Discursos aspiracionales desconectados del contexto, mensajes genéricos y campañas que no logran interpretar el momento actual. En un escenario donde la atención es limitada y la desconfianza es alta, lo genérico pierde relevancia.
Y aquí aparece un punto crítico. De acuerdo con el Estudio de Confianza 2025 de PwC, existe una brecha relevante entre lo que las empresas creen que transmiten y lo que realmente perciben las personas. En otras palabras, muchas marcas piensan que están conectando… pero no lo están logrando.
Hoy el consumidor no solo compra distinto, también escucha distinto. Filtra más, cuestiona más y valora a las marcas que realmente entienden su realidad. Ya no se trata de prometer, sino de ser coherente. No de impactar, sino de ser relevante. Ahí está el punto clave: la conexión.
Y en este escenario, hay algo que se vuelve crítico: la reputación. Hoy más que nunca, las marcas necesitan construirla de manera activa, consistente y alineada con una estrategia que realmente conecte con sus consumidores.
No basta con campañas creativas o presencia digital; se trata de generar confianza en el tiempo, de ser coherentes entre lo que se dice y lo que se hace, y de entender que cada punto de contacto construye, o destruye, esa relación.
Las marcas que hoy logran destacar no son necesariamente las más grandes, sino las más claras. Aquellas que simplifican su mensaje, que aportan valor concreto y que comunican desde un lugar más humano. Porque, en el Chile actual, conectar no es opcional: es estratégico.