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El primer año de la medición cross-media en Chile

Un ecosistema diverso y complementario es el que muestran los datos del sistema de medición cross-media en Chile, transcurrido ya un año desde su implementación. Así lo estiman en Ibope en Chile, empresa encargada de llevarlo adelante desde abril de 2025.

  • Publicado en Breves

Daniela Cori: Experiencias inmersivas e “instagrameables”

Gerente general Carat de Dentsu Chile comenta la estrategia de la industria del streaming para la promoción de contenido.

Las campañas de promoción en la industria del streaming ya no se limitan a trailers, vía pública o estrategias digitales tradicionales. En un entorno saturado de contenidos y plataformas, la competencia por la atención ha obligado a las marcas a ir más allá de la pantalla. Así surge un tipo de publicidad más inmersiva, que se consolida como una herramienta clave para convertir un lanzamiento en una experiencia compartida.

La lógica es clara: si el espectador consume historias, también quiere habitarlas. Las distintas plataformas y marcas —incluso más allá del streaming— lo han entendido, porque ya no basta con mostrar una escena, un producto o un servicio.

Hoy es necesario recrear el universo narrativo en el espacio físico o digital para activar emociones, generar contenido orgánico, compartirlo y multiplicar su alcance en redes sociales.

Uno de los casos más emblemáticos fue el despliegue global de Stranger Things, de Netflix. La serie no solo lanzó avances y piezas gráficas, sino que instaló réplicas de escenarios icónicos —como el “Upside Down”— en lugares estratégicos, intervino espacios públicos, organizó experiencias y colaboró con marcas de consumo masivo.

El resultado fue una amplificación orgánica: miles de usuarios alrededor del mundo compartieron fotos y videos desde estos espacios, convirtiendo la campaña en contenido viral.

"En este escenario, la publicidad deja de ser un mensaje unidireccional y se convierte en escenografía."

En la cuarta temporada de Bridgerton, la estrategia apostó por intervenciones más sutiles, pero igualmente inmersivas. Espacios ambientados recrearon la estética de época, generando experiencias sensoriales en locaciones que evocaban los escenarios de la historia.

La campaña —desarrollada en Chile por Carat— se apoyó en el realismo y la ambientación para reforzar el tono dramático de la producción, con activaciones que fueron desde paraderos de micro hasta el Aeropuerto Internacional de Santiago. El hito principal fue el evento realizado en el Rosedal del Parque Arauco, al más puro estilo Bridgerton.

En este contexto, la publicidad inmersiva que se está consolidando en distintos ámbitos se basa en tres ejes:

Primero, la espacialidad: la construcción de ambientes que trasladan la narrativa a un entorno tangible.

Segundo, la participación: el espectador deja de ser pasivo y se convierte en protagonista, generando su propio contenido.

Tercero, la viralización: cada experiencia está diseñada para ser fotografiada, grabada y compartida, integrando de forma orgánica la lógica de plataformas como Instagram o TikTok.

"Hoy es necesario recrear el universo narrativo en el espacio físico o digital para activar emociones, generar contenido orgánico, compartirlo y multiplicar su alcance en redes sociales."

Desde el punto de vista estratégico, en la industria del streaming estas acciones cumplen una doble función. Por un lado, generan diferenciación en un mercado donde los estrenos semanales compiten por segundos de atención, otorgándoles más tiempo antes y después del lanzamiento. Por otro, amplifican la comunicación al convertir a la audiencia —los propios seguidores— en difusores del mensaje.

Otro elemento relevante es que la experiencia inmersiva dialoga con una transformación cultural más amplia, que eleva el consumo del entretenimiento a un evento.

El estreno ya no es simplemente la disponibilidad del primer capítulo, sino un hito que puede incluir activaciones en distintos espacios: calles, centros comerciales, intervenciones urbanas, eventos privados para fanáticos o experiencias interactivas con tecnología de realidad aumentada.

En este escenario, la publicidad deja de ser un mensaje unidireccional y se convierte en escenografía. Marcas de otros rubros —desde alimentos hasta moda— encuentran en estas acciones un terreno fértil para asociaciones estratégicas que extienden el universo narrativo más allá de la pantalla.

Un ejemplo es la marca española El Corte Inglés, que creó un pop-up inspirado en Bridgerton: no solo con ropa temática, sino también con experiencias y actividades para el público. Una estrategia que conecta la cultura en torno a la serie con el comercio físico y digital, y que busca transformar a la audiencia en una comunidad.

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