Carlos Lazcano y Esteban Orhanovic: Derecho de autor e industria creativa
Carlos Lazcano y Esteban Orhanovic
Asociados especialistas de Albagli Zaliasnik (az) en propiedad intelectual e industrial escriben sobre el valor estratégico del copyright clearance.
La utilización de canciones populares en obras audiovisuales, como series de televisión, streaming o películas, constituye uno de los ámbitos más complejos y sensibles del derecho de autor, especialmente cuando se trata de obras de alto valor cultural y simbólico.
En este contexto, el copyright clearance desempeña un papel fundamental: se trata del proceso mediante el cual se identifican y obtienen todas las licencias, permisos y autorizaciones necesarias, por parte de los titulares de derechos de autor, para el uso de sus obras en una producción.
Mirando un caso reciente, la inclusión de las canciones “When Doves Cry” y “Purple Rain”, del fallecido cantante Prince, en el episodio final de la exitosa serie Stranger Things representa un caso especialmente ilustrativo de cómo los derechos patrimoniales y los derechos morales del autor interactúan en la práctica contractual de la industria audiovisual global.
Durante su vida, Prince fue muy reticente a permitir que sus canciones fueran utilizadas en obras audiovisuales (fuera de su propia película Purple Rain de 1984), y esta tendencia ha seguido por parte de sus herederos.
Él estaba particularmente preocupado de los usos que tuvieran sus obras musicales, trascendiendo el mero interés económico y vinculándose estrechamente con la protección de la identidad artística del autor.
Desde una perspectiva jurídica, ello refleja que el ejercicio de los derechos de autor no se agota en la explotación patrimonial de la obra (es decir, no guarda necesariamente relación exclusiva con los derechos patrimoniales), sino que puede responder a consideraciones ligadas a su significado, contexto y coherencia creativa.
"La utilización de canciones populares en obras audiovisuales, como series de televisión, streaming o películas, constituye uno de los ámbitos más complejos y sensibles del derecho de autor"
Eso guarda relación con los derechos morales de autor, aquellos derechos que en el caso de la legislación chilena son inalienables y que sobreviven al propio autor, transmitiéndose a sus herederos.
Aunque el ordenamiento jurídico estadounidense reconoce de manera más limitada los derechos morales, en comparación con los sistemas de tradición continental (como el chileno), la práctica contractual demuestra que estos principios no están ausentes, sino que se manifiestan a través de cláusulas que condicionan el uso de la obra a determinados estándares de respeto artístico.
En el caso de Prince, la aprobación del uso de sus canciones parece haber estado estrechamente ligada a la garantía de que estas no serían descontextualizadas, alteradas o utilizadas de un modo que pudiera afectar negativamente su significado o la reputación del autor.
Esto constituye una forma indirecta, pero efectiva, de tutela de los derechos morales, y que en la tradición jurídica continental (como la chilena), estaría relacionada con el derecho moral a la integridad de la obra.
En definitiva, la llegada de la música de Prince al final de Stranger Things constituye un ejemplo elocuente de cómo el derecho de autor y, en particular, los derechos morales, siguen desempeñando un rol central en la industria creativa contemporánea.