El buen viento que sopla para Barlovento Destacado
Álvaro Camilla y Gastón Morales, fundadores de Barlovento
En un año, la agencia de Alvaro Camilla y Gastón Morales ha crecido en tamaño y cantidad de clientes, integrándose también a un grupo como Moov Media.
Hace un año, en enero de 2025, nos reunimos con Álvaro Camilla y Gastón Morales, quienes intentaban dar vida a un proyecto de agencia. Ambos con una trayectoria importante en varias agencias en el área creativa, ya habían tenido una experiencia exitosa juntos, desarrollado la estrategia de comunicación de la candidata a la alcaldía de Las Condes, Catalina San Martín, quien resultó electa.
El proyecto ya tenía un nombre: Barlovento. Pero no estaban en ese momento para comentar acerca de este, sino de lo que fue ese trabajo en el ámbito del marketing político. En concreto, Barlovento eran solo ellos dos, trabajando en sus respectivas casas o en un cowork del Estadio Italiano.
Un año después, el panorama es muy diferente. El proyecto creció, ganó varias cuentas y en la actualidad Barlovento, que está integrada por casi 40 personas, forma parte de Moov Media Group. “Después de cometer todos los errores financieros posibles, propios de dos directores creativos, logramos ser parte de este grupo, que es algo que nos interesaba”, comenta Álvaro.
Poder de amplificación
La importancia de esta asociación con Moov Media está en poder trabajar como alternativa creativa en un esquema de one stop shop. Recuerda Camilla que antes de eso no tenían poder para amplificar sus ideas.
“Hoy tenemos el respaldo de un grupo. Presentamos una idea con todo: influencers, inteligencia artificial, medios, medios soft, online, performance. Es decir, podemos responder a necesidades de clientes grandes, a los que generalmente no les basta solo con la idea”, explica.
Gastón cuenta en pocas palabras esa historia, que según él comenzó en diciembre de 2023, cuando se desvinculó de Raya. Lo llamó un amigo de Easy que necesitaba una agencia de contenido, algo que él podía asumir. Luego, alguien de Mutual de Seguridad, para la que desarrolló algunos proyectos.
En eso estaba cuando lo contactó Álvaro para invitarlo a la campaña de Catalina San Martín. Llegaron más proyectos con clientes pequeños. “Nos dimos cuenta que los clientes chicos demandan el mismo talento, amor y pasión que un cliente grande. Decidimos juntos ir a una licitación de Tattersall Automotriz”, refiere.

A por clientes grandes
Ganar esa licitación les provocó, además de alegría, algunos temores, especialmente por la magnitud del trabajo y las consecuencias potenciales. Álvaro decidió hablar con uno de sus gurús: Pablo Walker.
Quien fuera uno de los grandes ejecutivos de McCann, primero localmente y después a nivel global, les comentó que forma parte del directorio de un grupo de comunicaciones al que le faltaba justamente el foco creativo de la naciente agencia.
“Se juntó el hambre con las ganas de comer. Pablo nos presentó, nos caímos bien, nos pidieron los papeles financieros, porque son ingenieros. Y nos hicieron una oferta de colaboración mutua”, sigue Gastón.
En ese momento, captaron como cliente a UC Christus, para el que buscaron un equipo en dos semanas. Con la idea de trabajar con quienes ellos sienten que quieren trabajar, reclutaron a dos directores de cuentas. “Son las personas que yo más quiero en la industria a nivel de cuentas”, dice Morales.
Según él, fue así como Barlovento comenzó a navegar y a ser invitada como agencia a participar en licitaciones.

Tiempo de aprendizaje
Al cerrar el año seguían participando en licitaciones, algunas del Gobierno, otras de marcas como 120 de Santa Rita, que consideran emblemática, Maicao e Hites, que entró a su cartera a mediados de diciembre. Y también apoyando a Moov Media, por ejemplo para una licitación en Costa Rica, donde maneja varios proyectos.
Comenta Álvaro que algo que ha funcionado muy bien es ser una agencia atendida por dos directores creativos. “Es bien desgastante para nosotros, pero los clientes lo valoran. Estar presentes y disponibles, para ellos es bien relevante y ha funcionado muy bien”, sostiene.
El desafío, según él, una vez los clientes en el barco, es navegar. Y ahí se le viene a la mente un titular periodístico: ¡Qué buen viento el de Barlovento! Y responder a la pregunta de cómo armar la agencia sin que se quede solo en el mundo de las ideas y funcione como negocio.
“El respaldo estratégico financiero de Moov Media, en términos de procesos, nos ha aportado esa cosa empresarial que nos faltaba. Vemos números y un montón de cosas que son parte del aprendizaje que hemos tenido”, comenta.

Ideas que recuerda la gente
Agradecidos de aprender, con Moov Media y con Pablo Walker, sin quienes tal vez no lo hubiesen logrado –así lo sienten–, Álvaro y Gastón se impresionan de la dimensión que fue tomando su aventura.
Revisando la cartera, con Santa Rita, Hites, Maicao, Tattersall y otros, Álvaro piensa que son marcas que generan una dinámica tal que requiere mucha disciplina, que se ve potenciada con el manejo comercial del grupo y el enfoque estratégico de Walker.
Y a la hora de hablar de su oferta de valor para los clientes, Gastón Morales se atreve a afirmar que ambos son creativos preocupados por las marcas, que les gustan como para hacerlas crecer a través de las ideas.
“Creo que los clientes pueden agradecer que no sintamos que estamos por encima de un cliente. Si bien tenemos un espíritu súper juvenil, tenemos también harta experiencia. Ambos partimos súper jóvenes trabajando, entonces tenemos todavía esa hambre”, explica.
“Somos una agencia local que trata de conectar desde las ideas que recuerda la gente. Para nosotros, ese es un diferencial importante”, subraya Álvaro Camilla.
